Lecturas de febrero

A continuación, mis lecturas de febrero de 2021. Solo destaco o menciono las lecturas de febrero  que me han gustado o que tienen algún valor que las convierten en interesantes para comentar.

Un amor

Un amor, de Sara Mesa –Anagrama–, sorprende y atrapa. Cuenta la historia de una mujer que alquila una casa en una zona remota donde, a excepción de algunos personajes, la naturaleza y sus escasos habitantes son entes hostiles. La casa es un desastre, su casero un grosero que la intimida y los límites de lo privado y lo público, muy difusos. Ese ambiente opresor es lo que atrapa y, como lector, lo he experimentado casi en mis propias carnes y he deseado, con toda mi alma, que escape de semejante páramo emocional. Y sorprende, sí, sorprende porque los personajes no son lo que parecen, tampoco lo es la protagonista –que se presenta cargada de claroscuros– ni la trama, que te agarrara de la mano en una dirección y te suelta en otra a tu merced. Recomendado para amantes de las historias introspectivas.

Calypso

Mi primera incursión en el mundo de David Sedaris ha sido con Calypso, de Blackie Books, y, después aceptar las reglas de su prosa, debo decir que ha sido toda una experiencia lectora. Usar el humor y la sátira como mecanismos narrativos predominantes en una historia es uno de los retos literarios más complejos. Existen infinidad de buenas novelas históricas o negras, pero el humor es tan subjetivo y cultural que ni abunda en la mesa de novedades ni siempre viene acompañado de calidad. Por eso, las anécdotas y reflexiones de Sedaris y el retrato que hace de su familia, de su entorno y de sí mismo han implosionado en un libro que te hace reír, que emociona y que te mantiene pegado a una cotidianidad cargada de matices. Lo recomiendo para los amantes del doble sentido.

El oscuro adiós de Teresa Lanza

Hace unos días que abrí El oscuro adiós de Teresa Lanza, de Toni Hill (Grijalbo) y debo decir que no me he podido despegar de sus páginas. ¿Será por sus diversas tramas que se cruzan y se retuercen con brillo y soltura? ¿Por la amalgama de personajes interesantes y con un sinfín de claroscuros que crecen sin parar a lo largo de la novela y que te llevan de la mano hacia lo más profundo de sus anhelos y miserias? ¿Será porque el libro mantiene un ritmo y un suspense constantes y adictivos en los que se reconoce el estilo del autor? No soy un gran fan de la novela negra y, justamente por eso, recomiendo este libro a los lectores y lectores, así, en general

El día del ajuste

Chuck Palahniuk ha vuelto con El día del ajuste (Literatura Random House) y parece que, con esta novela, ha intentado ajustar cuentas consigo mismo persiguiendo la estela de su obra prima, El Club de la lucha.
En más de una frase promocional se hace referencia a su primera novela, y tiene sentido: a parte del buen reclamo marquetiniano que supone, ambas historias tienen ese tono de crítica al sistema cargada de testosterona tan Palahniuk. Sin embargo, no son comparables por dos motivos: por un lado, el estilo del autor ha evolucionado a lo largo de estos 26 años, siendo un maestro de su propio librillo. En ese sentido, El día del ajuste gana por goleada. Por el otro, la trama de esta última propuesta literaria se queda en la antesala de ser tan redonda como El club de la lucha, pues dispara balas perdidas hacía flancos interesantes pero que no acaban de atrapar. Notable es la gran variedad de personajes que discurren por la novela y gracias a los cuales el lector se adentra en una distopía que ataca directamente a los pilares de la sociedad norteamericana y a su pasado inmediato. Para fans de Palahniuk.